A patadas
Desde el techo de un estadio vi a mi compañero caer, no me impresioné mucho, lo había hecho antes. Era su protesta ambientalista, pinche hippie, yo sólo me quedé mirando, viendo que un cabrón se le acercó colocándole la punta del zapato en su pobrecito culo. Qué lástima, era un buen tipo, sacrificó su vida en protesta de la invasión de nuestro terruño. Igual, yo no digo nada, a mi si me gusta el fútbol, yo ya sé que no es bueno meterse con futbolistas. Descansa en paz Chuzito de mi corazón, a ti si que te fue de la patada.

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