No lo voy a negar, cada vez que me encuentro con un chileno/a me aterra el solo hecho de presentarme. --
Mucho gusto, Marcos Pico-- Al decir tal cosa, el solo ver a esta persona sonrojar me lo dice todo. Chile entero ha de creer que me he inventado todo un historial familiar para andar presumiendo mi
Pico. No es así, en realidad ese apellido es muy popular en el Ecuador, país natal de mi padre, pero fue en los Estados Unidos que me fui a encontrar con Chile, mejor dicho, a sus chilenas y su buen humor.
Una persona que tambien me ha hecho pintar mi cara con mil colores fue Isabel Allende, la persona más adorable de este mundo --aparte de mi madre--. Antes de conocerla ya había interactuado con varios chilenos, pero nunca me habían dicho el morbo que mi apellido esconde, y desde luego que esto ayudó a mi peculiar reacción en frente de la famosa escritora. Recuerdo que, cuando me fui a presentar con ella y le dije mi nombre, con una dulce sonrisa con un tinte pícaron me dijo: "Y tienes que vivir con ese nombre toda tu vida." Cuando me dijo eso no supe si sonreir, finjir agrado, enfado o simplemente lo que realmente estaba pasando por mi mente, confución plena. Pues sonrojé y sonreí al mismo tiempo que buscaba a una amiga chilena para que me explicara lo que había sucedido, y ahi es que me di cuenta de lo que mi apellido significaba para Chile entero.
Hace unos días tuve el placer de conocer otra escritora chilena, la tercera en mi
record. Al principio le fui indiferente, intentó ingnorar que, mi apellido, Pico --que en Chile significa pene-- le hiciera gracia. Esta escritora de la que hablo se llama Pía Barros. En lo que yo pude ver, ella es una persona que a toda hora tiene que estar aportando algo creativo, y mi apellido fue más que suficiente para dar rienda suelta a su peculiar imaginación. Mis comentarios se quedarian cortos en comparacion de lo que ella habrá pensado de mi. Según una compañera de trabajo, Pía dijo que, yo era "como todos los picos, de nombre y nada más." Eso solo lo dijo, pero he de imaginar que ella ha de tener más comentarios y se abstuvo de comentarlos, creo yo.
Para variar, trabajo para otra escritora chilena, Emma Sepúlveda, la persona que más respeto le tengo, no por ser mi jefe, sino que sinceramente la admiro. Al igual que a las otras escritoras chilenas, también tuvo que aportar algo a mi
Pico. La
Jefa, como se le dice en la oficina, escribió un capítulo sobre mi nombre en su libro más reciente, Gringosincracias. A último momento, no añadió ese capítulo al libro, pero me pregunto que habrá escrito sobre mi, ojalá que me muestre algún día, me muero por saber lo que dijo.
Un saludo del "
Pico"